miércoles, 22 de agosto de 2018

Pum, pum.
Pum, pum.
Es cierto que el latir del corazón es algo automatizado, existe una pulsación eléctrica que marca el ritmo. Marca el paso. 
Abismal, es abrumador pensar que vivimos gracias a la electricidad que producen ciertas células de nuestro cuerpo, que no dejar de ser entes individuales que una vez, hace mucho tiempo, decidieron juntarse para ser increíbles y formar un corazón.
Toda la vida se ha preguntado la gente que dónde está el alma.
Que dónde está lo que sufre un pinchazo a nivel cardíaco cuando algo nos duele, nos decepciona, nos preocupa o nos emociona.
Dónde está eso que te hace querer bailar cuando escuchas a Ricky Martin o cuando ves a alguien que te gusta y te sonríe.
Dónde está esa chispa extra, dónde está eso que tenemos que cuidar tanto... dónde estamos.
No somos simplemente órganos engranados a la perfección infinitesimal, de eso somos todos conscientes. ¿Por qué sufrimos? ¿Qué es sufrir, a nivel orgánico, cuando el dolor no es físico?
¿Qué es lo que activa los agentes causantes de la presión en el pecho o las lágrimas de incomprensión? ¿Por qué algo que no provoca lesión, duele?
Me gustaría entender por qué nos duelen las personas y me encanta no entender algo tan maravilloso, porque aunque negativo, ¿no es fascinante la capacidad que hemos desarrollado, después de millones de años de evolución, de sentir a los demás en nuestro ser?
Somos capaces de amar, odiar, sufrir, enfadarnos, ser compasivos... por lo que los demás nos dan o dejan de dar.

...¿no es maravilloso?

miércoles, 27 de junio de 2018

13 reasons why.

- Es un puto universo inmenso.
+ Es un universo inmenso.
- ¿Cómo vamos a hacer algo importante? ¿Algo que tenga un significado? No somos ni puntitos.
+ Pero de algún modo, todos los días parecen a vida o muerte, ¿no? Incluso aunque, a cierto nivel, parezca que nada importe.
- O que signifique algo.
+ Y, en realidad, simplemente somos frutos del azar del nacimiento. Es solo cuestión de suerte que no estemos teniendo esta conversación en otro sitio mucho peor que este sótano como en alguna ciudad de chabolas del sur de Asia o en el congelado norte de Islandia o algún abrasador desierto de África.
Pero esa es la clave. Somos exactamente quienes somos en este momento, en este lugar y creo que eso sí importa. Porque sin ti o sin mí, todo sería distinto.
- Bueno, no sé si algo sería distinto sin mí.
+ Yo sería distinta. Mira, si hago algo, te afecta a ti. Eso te hace hacer algo que afecta, no sé, a otro. Es incalculable si lo piensas.
- Es un universo infinito.
+ Es el infinito. Qué gracia que exista esa palabra pero que no haya forma de entenderla.
- ¿Quizá el amor?
+ ¿El amor?
- Quizá se pueda entender el infinito con el amor. Cuando tu amor no tiene límites. Cuando es para siempre. Quizá eso sea el infinito.
+ Sí, quizá.

Amor vincit omnia

Mi amor.
Vivimos en un mundo que desconfía de los sentimientos. Nos repiten que los sentimientos no son tan importantes como la razón, que los sentimientos son infantiles, irresponsables, peligrosos.
Nos enseñan a ignorarlos, a controlarlos o a negarlos.
Apenas entendemos lo que son, de dónde vienen o cómo pueden comprendernos aún mejor que nosotros mismos.
Pero yo sé que son importantes.
A veces son pequeños, como cuando por oler una tostada de canela echo de menos a mi abuela. Y a veces son enormes, como cuando descubrí que mi novia comparte sus pensamientos con siete personas de todo el mundo.
Pero si eres afortunada, afortunada de verdad, podrás tener un sentimiento que lo cambie todo. Recuerdo cómo tuve ese sentimiento hace años y lo arrasó todo, cuando entraste en mi librería. Es el mismo sentimiento que tengo ahora. Esa sensación de que es ella. Mi amor.
Mi mujer.
De que eres mi futuro y confío en este sentimiento más de lo que he confiado en nada en mi vida.

Amanita, he escrito esto más de cien veces y lo he roto en mil pedazos porque tengo que admitir que no me gustan los votos.  Me asustan las cosas que fingen ser permanentes porque nada lo es. Mi vida, sobre todo en los últimos dos años, es un testimonio de que las cosas cambian. Las personas cambian. Pero contigo eso no me da miedo. En realidad, me hace más feliz. Hace que me entusiasme porque no puedo imaginar una vida mejor que ver cómo Amanita Caplan cambia. Cómo evoluciona y cómo madura. Deseo ver en lo que te va a convertir. Quiero saber cómo llevarás el pelo dentro de muchos años. Puede que nunca sea esa francesa trágicamente distante, pero quiero vivir a tu lado en una buhardillita en París y prepararte un té mientras escribes tu novela. Y cuando seamos unas viejecitas arrugadas, y tenga el culo lleno de celulitis, juanetes en los pies y nos acurruquemos con mantas, sé que continuaré recordando este momento. Seguiré llevando conmigo este anillo porque estando en tus brazos es el único momento en que siento que por fin he llegado a casa.

miércoles, 21 de marzo de 2018

La mecánica del corazón.

Qué sabio y qué tonto puede ser el corazón.

Qué sabio cuando se acelera porque le gusta algo, quiere algo, ama algo. Qué sabio cuando sonríe porque se siente bonito, se siente querido, se siente importante. Qué sabio cuando se derrite con una caricia, con un beso, con un abrazo. Qué sabio cuando sabe diferenciar al emisor de todo ello y taquicardiza o no. Qué sabio aunque no sepa fingir.

Qué tonto cuando se acelera porque le gustaba algo, quería algo, amaba algo. Qué tonto cuando llora porque se sentía bonito, se sentía querido, se sentía importante. Qué tonto cuando se derrite con el recuerdo de una caricia, de un beso, de un abrazo. Qué tonto cuando sabe diferenciar al emisor de todo aquello y taquicardiza porque sabe que ya no. Qué tonto porque no sabe fingir.

Volaré.

''Adoro la ambivalencia poética de una cicatriz, que tiene dos mensajes: aquí dolió, aquí sanó.'' Louise Madeira

La belleza del tiempo puede apreciarse en una cicatriz. Significa que pudo ser lo último, pero no, que sigues ahí. Que dolió, pero sanó. Que sangró, pero ahora está intacto. Protegido. ¿Diferente? Por supuesto. Al igual que nosotros al caer y levantarnos aprendemos, el cuerpo es sabio y aprende. Cambia. Crece. De ahí que las cicatrices sean diferentes. Hay quien se avergüenza de ellas... nos recuerdan que somos imperfectos. Que fallamos.

También sirve para no olvidar. Poder avanzar, poder echar la vista a la cicatriz y pensar sin dolor. Recordar lo que ocurrió sin temor al daño. Incluso sonreír porque has sobrevivido.

Aunque hay que ser conscientes de que las cicatrices tardan en fortalecer, incluso a veces no llegan a ser tan resistentes como lo eran antes de la herida. Debemos ser conscientes de esto con las cicatrices de los demás, también. A estas alturas quien lo haya leído supongo que sabrá que no hablo simplemente de cicatrices físicas.

El alma cuando está sensible es bastante traicionera. Se siente sola, busca cariño desesperadamente. Busca abrazos, busca calma. Busca que le digan que todo está bien, que apuestan por ella de nuevo. Busca verdad, busca que le miren como mira ella. El alma siente sincera, no sabe de términos medios. El alma que se va enamorando es la más frágil, sobre todo tras una cicatriz reciente. Ese alma tiene que cuidarse con atención, tiene que sentirse bonita y a la altura. Ese alma tiene que acelerarse con las mariposas, no ahogarse con ellas.

Sshh...

domingo, 21 de enero de 2018

Verborrea 18'.

Definitivamente, cuando estoy agobiada y estudiando es cuando más me apetece desahogarme. Hablar, sin más.
Tampoco creo que tenga a nadie que quiera aguantar estas chapas de emociones y frases manidas de tanto repetirlas, así que me viene bien que haya mantenido esto. Tampoco me apetece mucho que me contesten, simplemente soltar lastre.

Sinceramente, siempre que tengo algún examen importante, a estas alturas de la partida me siento estúpida. Estúpida, no por falta de inteligencia, sino por falta de madurez, responsabilidad, más bien. Soy bastante fácil de distraer cuando algo me aburre soberanamente y desde siempre sentarme a estudiar una cantidad ingente de materia me ha puesto los niveles de interés en el subsuelo. Odio estudiar. Adoro aprender. Me encanta saber cosas, ser consciente de lo ignorante que soy para poder subsanarlo con ganas y curiosidad. Pero odio llevar un plan de estudios, más que nada porque jamás he sido capaz de cumplirlo. Soy bastante torpe con lo de la voluntad y la perseverancia.
El problema es que a estas alturas, como decía, pues tengo sentimientos bastante negativos. Que si ya lo sabías, que esto deberías llevarlo ya aprendido de sobra y solo tendrías que estar repasando, que no te va a dar tiempo material (ni espiritual), que va a sacarlo el resto y tú no por, sencillamente, irresponsabilidad, que has dejado de hacer muchas cosas por estar encerrada haciendo NADA más que pensar en mil historias...
Si suspendo, me lo mereceré, pero como siempre, me cabrearé, me ofuscaré, me flagelaré por no ser lo suficientemente inteligente como para sacarlo sin estudiar. Soy demasiado creída, me doy cuenta en ocasiones así y nada, que no aprendo ni recibo curas de humildad ni nada. Qué desastre.

Entre eso y que se acerca el 30 de Enero la verdad es que no me esperan unas semanas muy halagüeñas...

Haríamos tres años. Tres y siento a la vez rabia y pena. Rabia por no poder quedarme ahí y ser feliz y pena porque te sigo queriendo y dejarlo ha sido la cosa más triste que me ha pasado en mucho tiempo.

En fin.
Ahora estoy feliz en ese aspecto. Te echo de menos, por supuesto. Es inevitable y más siendo como soy yo. Pero es verdad que estoy sintiendo cosas... diferentes. Diría bonitas porque lo son, son bonitas. También diría raras porque esta vez estoy un poco con pies de plomo. Lógico, por otra parte.
¿Miedo? No lo sé.
¿Que sigo sin creer en estas situaciones de no saber muy bien cómo se está con alguien? Sí. Y estoy siendo incongruente conmigo misma, sigo pensando que o lo apuestas todo por ese pálpito o no jodes la marrana, pero estoy un poco cobarde con muchas ganas de dar amor y que me quieran. Porque además es un chico por el que merece la pena saltar sin red esperando no caer al vacío, ¿sabes a qué me refiero? Parece de piedra, pero en el fondo busca que se le curen las heridas. Y el amor es quien lo consigue, lo malo es que ahora mismo pues no soy quien decide.

Estoy hecha de cariño, qué le vamos a hacer. Esperemos que no haya mucho daño.

Me he borrado las redes sociales del móvil hasta el día del examen, ¿surtirá efecto?

-Falling slowly - Glen Hansard
-Hemicraneal - Estopa (para sufrir un poco más, ácido de mandarina a la herida abierta)

domingo, 14 de enero de 2018

Respirar y soltar.

Suele darme vergüenza lo que pienso. Aquí al menos me da igual (hasta que un día me dé por releer).

Aparte del sentimiento de estar harta de dar y no ver, la decepción constante de nunca recibir lo que una espera...

Se rompen los huesos, hay un desgarro profundo en la zona del pecho.
Hace nada leí algo que podría resumirse como que estamos equivocados en cuanto al amor, que creemos que duele cuando es lo único de este mundo capaz de salvarnos del dolor.
Es difícil sobrevivir con la intensidad con la que vivo. Me cuesta más de lo que me gusta admitir.
Me siento imponente, muy diferente del resto cuando en realidad poco tengo de especial.
¿Me creo la única que siente las cosas tan fuertes? Puede ser.
Simplemente le doy a todo excesiva importancia. Tanto lo bueno como lo malo.
Pensé que cuando madurara iba a ser capaz de controlar la emoción ante los detalles. Pero parece ser que es algo con lo que voy a tener que acarrear toda mi vida.
Sufro de más.
Más de una vez ya me he identificado en plan de broma con la época del Romanticismo, Rosalía de Castro, Bécquer y demás. Pero es que no es ninguna broma.
Muchas veces me siento completamente incomprendida, sola, mis emociones estallan y se desbordan sin encontrar un mínimo de comprensión por otro ser humano. Demasiadas veces.
No sé si es culpa mía o de mi alrededor que tantas veces quiera ser de otra manera. La verdad es que no tengo muy claro qué es lo que querría cambiar, porque luego me gustan las cosas que me critico.
No me gusta pasar desapercibida pero me revienta llamar la atención. Porque no sé realmente por qué la estoy llamando, si por ridícula, por estridente o realmente por interés.

Qué sesión de psicología me está quedando.

A ver si alguien descubre alguna mierda en mi subconsciente porque soy la viva imagen del desastre.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Me quiero.

Hoy me he despertado queriéndome. 
Queriéndome mucho. Me gusta mucho mi Sandra interior y es un sentimiento que no abunda en mis días normales.
Hacía mucho que no me gustaba tanto.
Me gusta mi sensibilidad, me gusta mi fuerza, mi valentía, mi sencillez pero complejidad a la par, me encanta ser rara, ser intensa e inmensa, me encanta lo emotivo y me encanta que me encante escribir, tratar de poner palabras a los sentimientos inexplicables, me encanta el gusanito de la música buena que recorre mi pecho.
Me encanta mi cuerpo plagado de defectos para la sociedad pero que me permite vivir y disfrutar de ello. Me encanta, de verdad, me encanta que no tenga ningún problema que me impida disfrutar de la vida y de mí.
Me encanta valorarme y ver que no todo lo que reluce es oro, me decepciono y me retroalimento porque me valoro.
Me encanta haber aprendido a decir lo que siento sin avergonzarme de ello, tengo que trabajar aún las emociones negativas pero las positivas las suelto y me encantan las sonrisas que provoco. Los enrojecimientos.
Me siento atractiva por mí, no por nadie. Me siento enorme, me siento libre, me siento maravillosa.

Me siento única y lo soy.

Qué día más bonito hoy, por favor.

lunes, 11 de diciembre de 2017

11.12.17

Te echo de menos.
Joder, son las 12 y media de la noche y te echo tanto de menos...
Por todas las noches que no pudimos pasar juntos, por tus 'gabon', por tus buenos días.
Por tu sonrisa que arreglaba todo...
Tus manos y pies suaves, tus pestañas kilométricas, tu voz de locutor de radio que no sabe hacer tonos... tus uñas perfectamente recortadas, tu barba (qué poco tiempo...), tu pelo rebelde que te molestaba cuando llegaba a mi longitud ideal, tu ceño fruncido, tus piropos acerca de mis ojos claros en las fotos con luz... tu cara de serio, tu inexpresión a veces tan dura... pero tan tuya al fin y al cabo... no me gustaba cuando te iluminaba la cara la pantalla del móvil demasiado rato y no podía reflejarme en tu mirada, eso es algo que no puedo evitar. Me gustaba mucho mirarte.
Quizá me hubiera gustado que te gustara tanto nadar sin razón en mi cara, en silencio, como lo hacías en tu querido cantábrico fuera la estación que fuese. Quizá lo hacías, pero no lo veía.
Quizá no sabía ver lo que hacías. Quizá no sabías enseñármelo y yo creía que no te importaban los detalles.
¿Puede ser?
No sé...

Joder.
Te echo tanto de menos...
'Y al respirar intenta ser quien ponga el aire'.
Cuesta hasta respirar, ¿verdad? La vida ha perdido gracia, ha perdido fuerza.
A mí nadie me ha enseñado a curar heridas en el alma. Y menos a mí misma.
Mi método está siendo algo de primeras incongruente aunque oportuno: llorar. Llorar el dolor, sentirlo completamente. La música, la soledad, el frío, la poesía.
Además, la vida es un poco cruel y parece que cuando más hondo te crees que te encuentras, te da un toquecito para enseñarte que aún puede doler más, mucho más.
Cuando ves morir a un animal que, pese a sus manías asociales, era tu compañía roedora a todas horas... verla sufrir, verla apagarse como una vela... cogerla entre las manos, como un gorrioncito.
Pues ahí me empecé a preguntar cuán fuerte es un corazón roto.
Y lo es. Lo es.

Cita:
Al respirar - Vetusta Morla

sábado, 9 de diciembre de 2017

20.11.2017

''Inefable: Del latín ineffabilis 'indecible' 1.Adj. Que no se puede explicar con palabras.''

Llevo mucho tiempo utilizando esa palabra, desde que la descubrí, para señalar aquellos sucesos y situaciones extraordinarias que me hacían estallar el corazón de felicidad/placer/gusto y no era capaz de expresar más allá de una reiteración con vocabulario mediocre del hecho mismo.
Pero he sufrido dos momentos en que esa 'inefabilidad' (una patológica, otra no) me ha dado de lleno y en no mucho tiempo precisamente.
La primera, mi crisis existencial acompañada de una constante y continua ansiedad. Lo peor que recuerdo, la más asquerosa sensación del mundo: ahogarte, caer a un vacío de inseguridad e incomprensión, debilidad extrema, vulnerabilidad... y no tener las palabras para decirlo. 
No quiero ahondar mucho en ella.
La segunda, recientemente. Realmente no es una 'inefabilidad' al uso, porque puedo expresarme y uno no sabe el lujo que es pero me siento como si lo fuera. 
Tengo el corazón roto, por todos los vértices por donde estuviera cosido, se ha desgarrado.
¿Es posible romper un corazón que ya está roto? ¿Cuántas veces? ¿Ahoga pero no mata? ¿Mueres pero no desapareces? ¿POR QUÉ?
Ni siquiera escribiendo me atrevo a asumir la realidad. Es fea, vacía, triste, fría, insípida, agobiante, desesperanzadora, dolorosa, martirizante.

He perdido el amor. 
'Pasearé en un cielo sin estrellas esta vez tratando de entender quién hizo un infierno el paraíso.'
Y tomé yo la decisión de soltar.
'Pusiste todo el corazón, al final todo salió mal, el corazón se equivocó pero tu amor era verdad... la realidad puede pesar dentro de ti.'
Algunas de las personas a las que he podido contarlo me han preguntado que por qué lo he hecho.
A algunas se lo he contado, a otras no.
Por varios motivos, entre ellos el principal: me cuesta entenderlo a mí, como para tratar de explicarlo.

Sentir que ya no eres capaz de recibir la luz de los ojos que te iluminaban, que no sientes igual las caricias, que los abrazos son más bien reconfortantes que dos corazones latiéndose, que los detalles negativos se vuelven montañas inexplicablemente...
Es horrible. Porque yo no quería irme de ahí. Era mi sitio preferido de este mundo. Simple y llanamente: era amor. Era mi amor, mi confianza, mi respeto, mi certeza, mi olor, mi suavidad, mi mandarina, mi esperanza, mi desquicio, mi lengua propia, mi sonrisa maravillosa.
Pero TENÍA que irme de ahí. 
¿Qué pasó? ¿Qué coño pasó para que todo eso fuera incómodo en vez de mío?
Aún me duele pensar en la injusticia cometida por la realidad.
Porque que alguien me diga si es o no injusto que no funcione algo cuando dos personas se quieren, de verdad.

'¿Y si en lugar de querernos tanto probamos a querernos bien?'
¿Fue quizá esta la razón? A pesar de que el amor nos da de golpe sin esperarlo y no lo podemos controlar ni aún cerrando los ojos (incluso ahí se concentra)... no hay instrucciones. Ni tampoco se puede controlar que se vaya. Lo hicimos como supimos, yo sé que tengo la conciencia tranquila de haberme entregado al 101% en esto. Mi corazón lo sabe. A ese no se le puede mentir.

'Quizá tenía que pasar, no es justo pero sólo así se aprende a valorar'.
Valoro cada minuto que pasé con Pablo. Me revienta haberle perdido de mi vida, era (es) mi persona favorita de este planeta. Con sus más y sus menos, con todo. Eso dado por sentado.
Cruzármele está siendo una tortura, mi corazón se desboca dolorido y me dice que huya de allí, que o le abrazo o me rompo. Y, obviamente, me estoy rompiendo.

Yo sé que esto pasará, todo el mundo me lo dice y sé que es verdad. Pero tampoco quiero que se pase. No quiero dejar de querer a Pablo, a pesar de que ya no pueda ser igual. Es mi persona favorita, joder, es que no quiero. Aún siento como si así estuviera traicionándole a pesar de que ya no soy nada suyo, más que un recuerdo.
Y ahora un mal presente. Una pesadilla. Un dolor incontrolable que sube por la garganta y te hace querer estallar en mil pedazos. Y eso, por mí.

Pero también pienso en mí. Y no es por mí. Es por los dos. Yo he tomado la decisión porque no podía seguir pero...el amor es cosa de dos. Y si no ha funcionado no ha sido ni por uno ni por otro si no por los dos.
Me da rabia pensar que quizá no fuéramos compatibles como pareja pero sí como amigos.
Me da mucha rabia. Pero al menos, si llegamos a poder ser amigos... podré verle crecer, disfrutar, ser feliz, cambiar, hablar, pensar, reír... podré seguir disfrutando de él. 
A distancia. 
Pero pensar en un mundo sin él... es algo para lo que mi existencia definitivamente no está preparada.


Citas de canciones:
-Si tú no estás - Rosana
-No dejes de soñar - Manuel Carrasco
-Poema de Marwan
-Vivir - Rozalén y Estopa


jueves, 24 de agosto de 2017

Intolerancia.

Llevo unos días acumulando tensión, enfado, un poco de desubicación...
Hoy he estallado.

Hace una semana que ocurrió una tragedia inhumana en Barcelona, esa maravillosa ciudad. Unos terroristas arrollaron con una furgoneta a varias personas que estaban caminando por las Ramblas. Estaba de vacaciones con mis amigos y nos costaba entender que estaba sucediendo de verdad, era como un mal sueño o una broma de mal gusto. Pero no, ocurrió, ocurrió en la realidad, cruda e injusta. Lo peor de las investigaciones posteriores fue descubrir que fue un intento fallido de una catástrofe más grande que el 11M que desoló Madrid y España para siempre. Jamás comprenderé el asesinato y menos el terrorismo, sea la causa que fuere, pero no es mi debate hoy.
Bueno, a raíz de esto ha habido muchas discusiones. Muchas dirán, ¿sobre qué exactamente? Y sorprendentemente fueron sobre la lengua en la que se hicieron los comunicados.
Sabemos todos cómo está la situación con Cataluña ahora mismo, pero me gustaría aclarar(me) esto:

Barcelona forma parte de Cataluña y allí tienen una lengua propia, el catalán. Los comunicados se realizaron en catalán (y hubo intérpretes para la comprensión del mensaje de todo el país). Tras mis experiencias previas con el catalán y ante la emergencia de la situación, me pareció bastante mal que no se utilizara la lengua común para el completo entendimiento de las palabras de la alcaldesa de Barcelona y el president de la Generalitat. Cuando empecé a ver que la gente que hablaba como yo sobre el tema eran aquellos de los que disto radicalmente en cuanto a ideología me comencé a plantear que quizá estaba siendo intolerante con respecto al tema y llevo varios días dándole vueltas.

Mi conclusión y mi evolución (en desarrollo) de lo que siento sobre ello es lo siguiente y necesitaba expresarlo:
Por un lado, defiendo la pluralidad y la riqueza de la cultura que tenemos en este país, parte de esa cultura la obtenemos de las maravillosas lenguas que conviven en la península (Euskera, galego, catalá y castellano, como mayoritarias). Si una persona tiene como lengua principal cualquiera que no sea el castellano, yo entiendo que la utilicen para expresarse, sus sentimientos y pensamientos los comprenderá mejor en su lengua natal.
Pero por otro lado, tengo un dilema, surgido de experiencias propias, que es: ¿si tenemos una lengua común y buscas que te entienda... no sería lo lógico hablar en ella? Me explico: mucha gente dice que pueden hablar en catalán si quieren porque tampoco es tan difícil de entender el catalán aunque no lo hables, que hay que respetar su decisión de hablar en catalán. Muy bien. Respetamos igual a los vascos, ¿no? ¿Respetaríamos la misma situación si hablaran en euskera? Ahí no tendríamos oportunidad de defendernos...
A lo que quiero llegar yo, es que con la presencia de un intérprete, me parece justo que cada uno se exprese como sienta y quiera si se dirige a alguien con quien no comparte lengua. Pero en un tú a tú, me parece bastante intolerante que alguien se dirija a mí en una lengua diferente sabiendo que no la comprendo bien (y no al revés, que me tildan a mí de intolerante por no dejarles expresarse en su lengua). Yo les dejo hacer lo que quieran, faltaría más, pero no pretendas que entable una conversación con alguien que me deja bien clara su postura desde el principio.
Podría decir que a lo largo de mi educación he recibido la lección de ''la comunicación'' unas 40 veces, incluyendo la carrera y la preparación para la especialidad. Ahí nos explicaban que el proceso de la comunicación consta de varias partes, entre las que encontramos: emisor, receptor, mensaje, canal y código, entre otros. En la situación que he planteado anteriormente, tenemos todo y hay algo que no se está respetando: el código. Si no tuviéramos un código común, yo comprendería perfectamente que tratáramos de entendernos lo posible con esfuerzo por ambas partes, pero si se tiene la posibilidad de tener una comunicación fluida y comprensible...

¿Dónde está la intolerancia, en quien no respeta el código común o en quien no comprende el código no compartido?
(Repito, no es porque no entienda el catalán, que escrito vale pero hablado me cuesta, quiero que os pongáis en el mismo sentimiento que tendría un euskaldun).

Todo esto me lo he planteado porque me considero una persona de izquierdas, que defiendo la igualdad, la equidad, la tolerancia, el respeto y la dignidad de las personas.
Pero mi idea sobre el tema se acercaba más al pensamiento ideológico de las personas de derechas y me frustró no encontrarme en mi lugar.
Que no todo es blanco o negro, A o B, pero me gusta poder plantearme las cosas para crecer, conocerme y estar segura de que pienso lo que pienso porque lo he trabajado y no solo me lo han impuesto o me han convencido de ello.

martes, 21 de febrero de 2017

Casualidades.

Hoy, tras salir de abrirme y cuestionarme como cada martes desde casi hace año y medio ya, en la parada del autobús, recién perdido el mío, había una señora. Rondaría los 70, más o menos. Y tras una breve cortesía, hemos estado hablando. Su vida, la mía, dolores, sonrisas... ha sido tan especial, no conocer absolutamente de nada a esa desconocida y hablar con ella tan natural, tan espontáneamente, sin siquiera saber su nombre...
Ha sido especial. Me encantan esas casualidades, me encanta esa cercanía de poder hablar por el simple hecho de ser humanos.
Al levantarme, me he despedido y desde dentro del bus con la mano arriba y al ver la enorme carcajada y la sonrisa que me ha dedicado esa mujer...
He hecho el día.

Dolor.

''El dolor es un mal que no es deseable y que hay que hacer todo lo razonable para suprimirlo y aliviarlo, pero por mucho que hagamos, el dolor y el sufrimiento acaban apareciendo de una forma u otra en la vida de cualquier persona, y es importante que nos encuentre debidamente preparados. Estamos en una cultura que no asimila y, por tanto, no está preparada para afrontar el sufrimiento. Tenemos muchos medios para combatir el dolor, pero nos faltan motivos para soportarlos. La actitud de huir del dolor a toda costa a veces genera más ansiedad y sufrimiento que el propio dolor. Disminuyendo la capacidad de soportar el dolor solemos aumentar el sufrimiento. En nuestra sociedad todo está diseñado para esquivar el sufrimiento y sólo se acepta el lado plácido de la vida. Se ha hecho del bienestar un valor absoluto; pero una sociedad que busca abolir a toda costa el sufrimiento, cuando llega más allá de su límite y tiene que afrontar una desgracia impuesta no tiene nada en que apoyarse y no sabe cómo hacerle frente.''

sábado, 5 de marzo de 2016

UCI y de trauma y emergencias

De 2 de febrero a 4 de marzo de 2016. Ese ha sido el tiempo que he pasado en esta unidad.
Y en este mes he sentido tantas cosas que necesito describirlas (o al menos intentarlo).
Al llegar, lo primero que pensé fue: qué pequeña. 8 camas, qué poquitas. Ay... y 7 o 6 enfermeras cada día. Hasta que no empieza la acción no comprendes el por qué. 3 auxiliares, 6 enfermeras y todos los médicos ahí junticos, como 8 o 9. Una enfermera por paciente, quizá alguna doble.
Y toda la mañana atareadas... se acaba por perder un poco la perspectiva de la enorme carga que requiere un paciente crítico porque te acostumbras. Pero es estar pendiente constantemente, preguntarte qué le pasa, por qué le pasa, qué hay que hacer y cómo resolverlo lo antes posible.
También hay momentos muy duros, como cuando se decide limitar el esfuerzo terapéutico, digámoslo en cristiano: el pronóstico del paciente es tal que se decide dejar al curso del tiempo y que llegue su hora cuanto antes. Eso... eso es muy duro. Es hacer de dioses por unas horas, impotentes ante el desenlace cercano e inevitable.
Pero gran parte de los casos que he tenido la suerte de ver son pacientes que tienes que esperar 15 días para conocer su voz, o incluso más, pacientes que quizá nunca veas abrir los ojos, pacientes que quizá no puedes conocer más allá del cuidado físico, pacientes por los que sufres al ver a su familia. Puedes leerte la historia clínica y ver por qué causa llegaron hasta allí (la mayoría atroces) pero... nunca podrás juzgar ni saber a ciencia cierta qué les ha llevado hasta esa situación. Pacientes que cuidas sin recibir nada a cambio más que la satisfacción personal de verles evolucionar a mejor. Y eso es indescriptible.
Hay momentos que te tocan la fibra por dentro, momentos de injusticia del destino, que no sabes por qué la vida se ceba tanto con una persona y por qué otras siguen vivas en este mundo. Por dentro lloras de impotencia, por fuera pones tu mejor sonrisa para consolar.
''Si puedes curar, cura. Si no puedes curar, alivia. Y si no puedes aliviar... consuela.''
Esa frase es perfecta para describir la enfermería.

No me salen muchas más palabras... muchas veces me he considerado algo ''insensible'' porque al ver un ingreso de un paciente politraumatizado, en lugar de pensar en la persona me he ido a lo médico y en qué le ocurre, qué caso más fascinante y qué suerte la mía de estar allí para verlo. Me he llegado a sentir fatal, la verdad...
Pero... en realidad es mi trabajo. Es mi forma de ver ese tipo de situaciones.

Luego me estremezco porque al despedirme de mi paciente, me da las gracias por haber sido buena con él, le deseo toda la suerte del mundo, le reconozco lo luchador que ha sido... y nos quedamos sin palabras. Tan sólo mirándonos nos emocionamos porque sabemos que hay mucho detrás pero que es inefable...

Y ahí es el punto en el que comprendes que quieres hacer sentir campeona a cualquier persona que lo necesite. Ese punto a mí, y por ello estoy orgullosa y agradecida, me ha llegado.

domingo, 28 de febrero de 2016

https://www.youtube.com/watch?v=7t_VI-yvA6s

Porque ... hay veces en que ni tú misma te comprendes. Eres distinta.
Ves cosas diferentes, ya no ves el mundo con los mismos ojos y todo ha sido tan rápido...

Pero cuando todo es un remolino vertiginoso, cuando eres una desconocida en un cuerpo conocido, cuando no comprendes tus sentimientos ni tu forma de actuar, cuando no estás de acuerdo con lo que decías hace meses, cuando estás saturada de incomprensión... vienen y te abrazan y con un abrazo te llenan... cuando pasa eso y tu mente se pone en pausa, y te limitas a escuchar tu respiración y acompasarla al corazón que palpita dentro de ese cuerpo protector...

...esos minutos son eternos y no los cambiaría por nada de este mundo.

lunes, 1 de febrero de 2016

And you called me...

https://www.youtube.com/watch?v=5U9RcbaWVeI


...sugar.

viernes, 4 de diciembre de 2015

This.

https://www.youtube.com/watch?v=J74Y6kDDTkM

domingo, 15 de noviembre de 2015

Ojalá...

Qué hacemos, mundo. Qué estamos haciendo. Que parece que vamos a entrar en una Tercera Guerra Mundial. Que todo es dolor, todo es muerte y todo es odio.
Que volvemos a la lucha por religión. Que volvemos a hacer daño a inocentes por culpa de cuatro gatos. Que vendemos armas. Que vendemos muerte. Que hay muertos de primera y muertos de segunda. Que hay gente que prefiere volver a su país que es el infierno (porque no existe palabra peor) porque no tienen ningún tipo de respaldo fuera de él.
No me parece ni medio normal que una persona prefiera vivir sin saber si una bomba le va a volar en mil pedazos, si va a llegar vivo a casa esa tarde... antes que otro sitio porque tiene paz pero no vida.
Que hay muerte en París. Que hay muerte en Siria. Que hay muerte en Líbano...
Que hay muerte, que hay sangre inocente llenando los ríos del mundo.

Que me da miedo entrar en una guerra. Que yo quiero vivir. Me encanta vivir. No quiero que alguien por dinero, religión, ideología o cualquier otro interés me arrebate lo que es mío y de los míos. No quiero que destruyan mi futuro, no quiero que me dejen en pasado, no quiero quedarme sin presente.

Quizá alguno piense que me estoy poniendo catastrofista. Nada más lejos de la realidad.
Acabo de ver en las noticias que Francia y EEUU han bombardeado una región en Siria que supuestamente es región del ISIS. Bien. Han destruido hospitales y zonas civiles.
Estamos en las mismas que en París, pero allí.
¿Qué pasa?
¿Va a ser esto un ojo por ojo? ¿Me matas 10 civiles, te mato 100?
¿Es que nunca van a acabar las guerras? ¿ Es que no hay forma no asesina de acabar con todo?
Siento una impotencia alucinante porque soy demasiado inocente y mi mente no es capaz de encontrar razón alguna a esta barbarie.

Ojalá todo quede en nada. Ojalá.

Ojalá existiera un botón de ''fin de conflictos''. Ojalá.

viernes, 6 de noviembre de 2015

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Canción Favorita: Uptown funk (en este momento y desde bastente!)
Canción que odias: Skrillex en sus diversas creaciones y derivados del estilo.
Canción que me pone triste: Goodbye my lover - James Blunt
Canción que te recuerda a alguien: Marlene, la vecina del ártico - Love of Lesbian 
Canción que me pone feliz: Shake it off - Taylor Swift / Qué bello es vivir - El Kanka
Canción que te recuerde a un momento específico: This - Ed Sheeran
Canción que te sabes perfectamente: De cero a héroe - Hércules
Canción que te haga bailar: Crazy in love - Beyonce (completamente)
Canción que te gusta en secreto: Talk dirty - Jason Derulo
Canción que te sientas identificado: Mirrors - Justin Timberlake / Reflejo - Mulán
Canción que te encantaba y ahora odias: Club de fans de John Boy - Love of Lesbian
Canción que puedes tocar con un instrumento: La BSO de los Chicos del Coro con la flauta dulce (boom)
Canción que te gustaría cantar en público: Stand by me - Ben E. King
Canción de tu infancia: Como Nicolas Cage - Amaral
Canción que nadie espera que te guste: Ojos verdes - Concha Piquer
Canción que quieres que suene en tu funeral: Always - Bon Jovi
Canción para conducir: The Cave - Mumford and sons
Canción que sonará en mi boda: Si me caso, supongo que sonará la canción que tenga con ese apuesto caballero, la que sea "nuestra".
Canción de mi disco favorito: Winter winds - Mumford and sons (Sigh no more)
Canción para dormir: Mmmm... Adagio - Albinoni