Queriéndome mucho. Me gusta mucho mi Sandra interior y es un sentimiento que no abunda en mis días normales.
Hacía mucho que no me gustaba tanto.
Me gusta mi sensibilidad, me gusta mi fuerza, mi valentía, mi sencillez pero complejidad a la par, me encanta ser rara, ser intensa e inmensa, me encanta lo emotivo y me encanta que me encante escribir, tratar de poner palabras a los sentimientos inexplicables, me encanta el gusanito de la música buena que recorre mi pecho.
Me encanta mi cuerpo plagado de defectos para la sociedad pero que me permite vivir y disfrutar de ello. Me encanta, de verdad, me encanta que no tenga ningún problema que me impida disfrutar de la vida y de mí.
Me encanta valorarme y ver que no todo lo que reluce es oro, me decepciono y me retroalimento porque me valoro.
Me encanta haber aprendido a decir lo que siento sin avergonzarme de ello, tengo que trabajar aún las emociones negativas pero las positivas las suelto y me encantan las sonrisas que provoco. Los enrojecimientos.
Me siento atractiva por mí, no por nadie. Me siento enorme, me siento libre, me siento maravillosa.
Me siento única y lo soy.
Qué día más bonito hoy, por favor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario