La vida. Qué sencilla parece, ¿verdad?
Es tan complicado que te hablen de la vida y no tener ni idea... porque 19 años no son nada.
Que una persona completamente desconocida te cuente su vida de verdad. Sus problemas más graves, sus aspiraciones, sus sueños por cumplir y los ya cumplidos, sus lágrimas a borbotones, sus ''quizás, si hubiera hecho esto, lo otro...'', sus arrepentimientos, sus amores, sus miedos, sus flaquezas, sus debilidades, sus impedimentos, sus logros, sus deseos, sus inseguridades, sus suertes, sus desgracias...
Todo ello te hace crecer como persona, te hace comprender que el paso de adolescente a adulto en muchos temas viene de golpe, con un guantazo en toda la cara, un puñetazo en el tabique de la nariz que hace que te corra un hilillo de sangre y la boca te sepa a metal, te sepa a dolor, te sepa a realidad.
¿Sabéis que es lo más difícil para mí? De momento, y por experiencia personal: animar a alguien que ya ha perdido la esperanza. Es la cosa más dura a la que me he enfrentado. He visto gente abierta, he visto vísceras, sangre, he visto dolor. He visto lágrimas y pérdidas, he visto muerte. He visto vida, he visto milagros, he visto al cuerpo humano en acción.
Pero lo más difícil de curar es el alma. Si una persona ha perdido la fe en sí misma, si cree que nada puede cambiar y considera que por mucho que le digas, tú jamás la entenderás, porque no lo has vivido, porque no has sufrido, y sabes que lleva razón... es lo más agónico del mundo. No poder ayudar porque el vacío no se deja rellenar.
Pero lo grande de todo esto... es que se apoyan en ti. Tú eres su seguridad en las tinieblas. Y eso... eso es indescriptible.
¿Sabéis los momentos en que me he parado a pensar en si estoy haciendo lo correcto? ¿Si estoy encauzando mi vida a un lugar seguro?
No sé si seré guapa, si daré una vida inmensa de riquezas a mis seres queridos...Lo que tengo clarísimo es que he escogido el camino más bonito para vivir mi vida. Sé que me va a llenar como persona.
La enfermería me está dando la oportunidad de compartir MIL VIDAS, no solamente quedarme con la mía. Me da la posibilidad de compartir absolutamente todo de mí.
¿Y para qué? dirán tantos. Para que esa inmensa mayoría siga considerando que debería haber estudiado una carrera ''acorde a mi intelecto.''
Discúlpenme señores, pero no he admirado tanto un trabajo como estos meses atrás en que unas mamás, unas hermanas, unas tías, unas profesionales de los pies a la cabeza han logrado que personas desesperadas y desesperanzadas, personas sufridas, personas tristes... tengan ganas de volver a vivir.
Eso es lo más grande que puedo hacer con mi vida:
que los demás puedan y quieran disfrutar.
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