jueves, 2 de enero de 2014

No diggity.

Empieza el 2014 de forma espectacular:
Todo aquello en que creía que mi corazón podría estar basándose, en realidad no sirve para absolutamente nada. Que no me ha valido de nada esforzarme un poco porque seguía habiendo una química donde yo creí que ya no había nada, y ahí no puedo hacer absolutamente nada y menos yo.
Y me alegro, en parte, porque desde el mismísimo día 1 puedo empezar a luchar en contra.
Porque el 2014 va a ser mi año, mi año de esfuerzo, de logros, de vivir a gusto.

Estoy hasta el moño de querer y que quieran a otra, y que por la otra dirección todo sea magia, correspondencia y conveniencia, aunque no sea posible.
Enough.
Paso de que mis amigos me busquen novio, es que paso soberanamente.
Quiero una casualidad posible.
Voy a seguir siendo la misma chica... pero con un poquito más de amor propio. Que me falta. Me lo he pedido por Reyes.
Quiero cumplir mis propósitos.
Son poquitos. Pero viables.

-Adelgazar. Y esta vez de verdad, de las de ''olé yo, chapeau por mí''.
-Sacarme el carnet.
-Aprobar todas del tirón.
-Pintar un lienzo.
-Olvidarme de los celos.
-Aprender a tocar un poquito la guitarra (de verdad)

Y este va a ser mi año, mi puto año. Digo, puñetero. Puñetero.

Sandra is coming better, harder, faster.


1 comentario: