Qué bonito parece, y qué difícil resulta.
Amor, eso que dicen muchos.
Amor, que no atracción. Ni sexo. Ni ''qué ganas te tengo'', ni ''me apeteces''.
Amor, es lo que estás dejando pasar al otro lado de la línea, lo que no miras siquiera porque no es tan sexy.
Amor, lo que has construido sin darte cuenta y no lo que te estás esforzando por establecer en otro lugar.
No soporto la hipocresía, la chulería, el orgullo, las guapas que encima se lo creen porque los demás se lo permiten, diciéndoles cada día lo increíbles que son. Brrrr, de verdad que lo odio. Y los guapos que lo mismo, también. Eh, que las tengo envidia, ¿eh? ya querría yo poder salir con esas ganas por la vida a enamorar con solamente una mirada.
Pero ...¿Lo bien que le queden esos pantalones va a influir en tu domingo en el salón viendo una peli interesantísima?
Si es que somos todos iguales. Todos tiramos hacia lo bonito. Y hacia lo que pensamos que nuestros amigos envidiarán y pensarán: ''Joder, pues mira qué pivonazo la novia de este. Está buenísima, eh.''
Porque claro...los amigos llevan siempre la razón. Y si los amigos dicen que esto es un pivón y aquello no...habrá que hacerles caso. Y, obviamente, ir a por el bellezón.
¿¡Qué pensarían de mí si no!? Hombre... (Léanse los últimos renglones con cierto tono irónico)
Este año se comenzaron a prohibir las tallas menores de 34 en las tiendas y a proponer modelos de la talla L.
Como es obvio, no ha servido para absolutamente nada.
La gente sigue en sus trece de que hay que estar delgadito.
¡Qué mierda es esta! Hay que estar bien. Lo delgado y lo gordo, no entran dentro del centro. Lo que ocurre es que el centro está demasiado a dieta.
Pero yo quiero pasar. Yo, muchacha de talla M-L desde siempre, no por nada, alguna lorcilla de más, bueno, pero que mis huesos no dan para una S y tampoco me apetece tenerla si eso significa sacrificio inútil.
Llevo toda la vida tratando de evitar los comentarios estúpidos de gente sin más cerebro que el paleolítico y las acciones de mujeres tan estúpidas como ellos por caer en sus opiniones ''No, tia, si yo no los soporto, pero no desayuno ni ceno a ver si entro en estos pantalones, que si no soy una foca.'' O ''yo le quiero mucho, pero como engorde...qué asco, ¿no?''
Pero hay veces que ni una que lo pretende obviar, puede.
Porque la publicidad, los programas, la vida, la gente, el ambiente... te mueven a ello.
Porque yo quiero un cuerpo sano. No quiero un cuerpo...moderno.
No quiero estar preocupándome de estereotipos ni comentarios absurdos acerca de mi figura.
Es más, ¿quién eres tú para juzgarme?
Ese anuncio de Diesel que decía ''Who's gonna judge me? ME.''
Que obviamente, era un auténtico cañón el hombre que salía ahí. Pero aparte de ese detalle, el mensaje no viene mal.
Todos nos movemos por las apariencias. Todos, sin excepción. Solo que algunos...las dejamos aparte enseguida. Y nos enamoramos de los gestos, empezamos a ver bonito lo que otros denominan...¿feo?
No. Distinto. Exacto.
Porque a ti te gusta ese tio...pero piensa que si no te llegan a decir todas tus amigas que ese es el guapo, seguramente te hubieras fijado en el que te echaba una sonrisa cada mañana y estaba al lado del guapo.
Aaaahmiga.
No seas hipócrita. No seamos hipócritas.
Harta estoy de que me digan que sería la tia perfecta. Que te hago reír, que tengo mi personalidad, que voy a otro ritmo, que tengo algo especial, que soy preciosa... Pero vaya, te gusta la buenorra. ''Solo para un rollo'', Sí, pero vas a por ella a muerte.
Pues suerte.
Voilà, au revoir, alehop.
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