"Mañana no voy a ir a trabajar, lo tengo decidido".
Eso me dije a mí misma, a las doce y media de la noche de un domingo de verano, viendo 'Algo para recordar' en la televisión, con una bolsa de cereales. Siempre me había gustado Tom Hanks, sobretodo en Forrest Gump, pero esa película era insuperable para mí.
"Todo tiene que salir siempre bien,...malditas películas".
Y la quité, no quería volver a ver por quinta vez consecutiva cómo se iban Meg Ryan y él felizmente destinados de la mano de la azotea del Empire State, con lo que tengo yo con un beso en una azotea o una terraza, en su defecto. Era algo que, junto con la playa de noche y un concierto, me mataba por dentro. Lo soñaba y lo soñaba y trataba de dibujarlo, pero prefería soñarlo y soñarlo.
"Tendré que ir a trabajar, qué remedio..."
Y me miré en el espejo mientras abría la cama. Y me acerqué y me miré fijamente a los ojos, ojerosos, cansados de la rutina.
"Así que así me ven los demás cuando hablo. "Hola, ¿qué tal?" um, a ver. Imagínate que vas por la calle y decides entrar en el Retiro, de repente. Y vas paseando y te encuentras a un chico, muy mono, muy majo él seguro, y "hola", porque claro, te atreverías, "hey, ¿quieres cantar conmigo?" bueno, te acercas y miras la lista de canciones que te muestra, "¡vaya! Tienes casi todas mis favoritas. Bueno, esta misma, venga" y con tu voz superangelical, te pones con él a tocar Talkin' bout a revolution y aparecen en corrillo tus amigos, admiradores que tú crees..aunque mmm, estoy más delgada, y así los brazos no se notan tanto..."
"Oh Dios, estoy como una maldita cabra. ¿Por qué hablo sola delante del espejo? ¿y por qué sigo hablando sola? "
Bbbffff, me fui a dormir y puse la alarma del despertador a las 6 y media, para que me diera tiempo de sobra de ducharme y arreglarme antes de ir al metro, casualmente cerrado por obras en el tramo de mi tienda.
Hay noches en las que me acuesto pensabdo si estaré loca de veras o son imaginaciones mías. Locierto es que en casa estoy más delgada, eso sí. Me gustan esos espejos del ikea que compré con Nacho.
-Ay, mierda. Nacho.
esos braaaazos madre!! jajaja
ResponderEliminarme gusta me gusta :)