viernes, 21 de noviembre de 2014

Reflexiones en standby.

Say something - Christina Aguilera and A great big world

Esos momentos de la vida en que te pones a pensar qué es la vida realmente. Qué es y cómo tiene que ser. Por qué es como es y como tendría que serlo. Naces sin manual de instrucciones en este mundo hostil, pasas multitud de pruebas desde el segundo cero en el que estás siendo configurando por la unión de dos perfectas células. Desde ese mismo instante, tu existencia pende de un hilo por la concatenación de miles, millones de casualidades que deciden ocurrir al mismo tiempo y de forma exacta y correcta para que en nueve meses, puedas salir a la vida y nacer. 'Dar a luz' es el término que se usa. Dar a la luz, la luz a la vida, la luz a esa nueva existencia que puede cambiar la vida de miles de personas con sólo dejar que ocurran, otra vez, una serie de casualidades.
¿Es eso la vida, en resumidas cuentas? Casualidades que deciden ocurrir de esa manera y no de otra que te establecen tanto como persona como ciudadano del mundo. Esas casualidades y ese destino son los que deciden tu escenario, que al salir de tu madre, puedas respirar y todo vaya bien; como primer acto.
El lugar que sea o un pueblecito de la sierra o un piso en el centro de la capital. En una 'desarrollada' Europa o en medio de una guerra injusta por dinero (como siempre) en Asia. Que tengas familia y que sea como es. Aceptarla porque es lo que te ha sido asignado y agradecer que tengas la oportunidad de aceptarla.
Que coincidas a lo largo de tu lento pero corto (y en tu rápido pero largo) crecimiento con todas aquellas personas y situaciones que te van formando como eres ahora mismo. El hecho de conocer a quien conoces, de cruzarte con quien te cruzas, de ilusionarte con quien te ilusionas, de rechazar a quien rechazas, de perdonar a quien perdonas y de besar a quien besas, es lo que te va a formar como TÚ y no como otro.
¿Y si has perdido esa oportunidad de ser de una manera por no haber levantado la mirada del móvil o por no haber cogido justo el metro que se te acaba de escapar delante de los ojos, de haber escogido un instituto que otro, una carrera que otra, una letra que otra...salir una noche de fiesta o no, decir sí o no a una pregunta...?
Tantas, tantas...TANTAS variables ocurren a cada segundo que sería imposible tratar de controlarlo todo.

Pero de las que podemos controlar... ¿por qué no tratar de alimentar esa presión del pecho con buenos momentos, con sonrisas, con educación, con bondad... yo qué sé, civismo, arte, humanidad?
No cuesta nada levantarse de buen humor. Ser feliz también es una actitud ante la vida y no un esperar a que llegue la felicidad. En realidad, yo por lo menos, tengo que pensar estar cabreada, si no, mi mente se vuelve a fijar en otros detalles que me hacen olvidar el motivo del enfado.

Pero el hecho de haber tomado todas las decisiones que has tomado en tu vida...¿te has dado cuenta de que eres único para ser ahora así? En muchos casos las tienen que tomar por nosotros, pero a mí me gusta la gente que tiene personalidad y se planta ante los dilemas con la cabeza alta y dice 'aquí estoy yo'.
Gente capaz de luchar, por sus ideas (sin destrozar las de los demás), por su libertad (sin que se convierta en libertinaje. Aunque desgraciadamente, es cierto que ''tu libertad comienza donde termina la mía''), por amor, incansable, hasta conseguirlo o si no lo consigues, tener a esa persona cerca siempre, compartir momentos y es que hay mil maneras de ser especial para alguien.

Soy de esas personas que no les gusta la monotonía, pero que la necesitan. Que no les gusta la soledad, pero la ansían muchas veces. Que aman el amor, pero no lo aceptan. Que saben odiar, odian y no pueden cambiarlo. Pero odian muy poco.
Soy intransigente por lo que me corre por la sangre cuando no entiendo algo, cuando algo no encaja con mis ideas y no logro concebirlo. Soy cabezota, vaya.

¡Pero vaya cacao de texto!
Me gustan cosas y otras no.
Podría decir que es un borrador que quiero publicar sabiendo que aún sigue en borrador. Como entregar un trabajo a lápiz con tachones.
Como recibir un piropo de alguien que no sabe utilizarlos de verdad.

¿Qué hago?
En fin.
''My mamma she told me don't worry about the size, cause every inch of you is perfect
from the bottom to the top.''




Diría que había empezado el texto en plan filosofía profunda sobre la perfección incomprensible de la naturaleza (que podría rellenar páginas y páginas y páginas de lo fascinante que me resulta) y ha terminado como tantas películas. Jodiendo el argumento y la historia por completo.




Buenas noches.

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