"Por eso aún camino con la espalda doblada, porque hay cosas que se superan pero nunca se van del todo.
La historia de una niña que sólo quería que le quisieran.
Pasaban miles de cosas buenas, pero a veces, pasaban cosas y todas pasaban dentro. Siento que al nacer alguien metió en mi corazón un material demasiado endeble,
que mis sentidos estaban hechos de cristal de luna y mis sentimientos eran frágiles, como promesas a las 3 de la mañana.
Una niña de arcilla fresca, todo me dejaba profundamente marcada.
Uno de esos niños a los que después
les hace falta media vida para comprender
las consecuencias de aquellos desgarros
y la otra mitad para curarlos.
Los golpes siempre me dejaron demasiada huella, supongo que por eso desarrollé intolerancia a la frustración.
De algunos paisajes de mi infancia viene esta excesiva ternura que me acompaña,
que siempre creí una debilidad
y que con el tiempo comprendí que tal vez era una gran virtud,
una armadura contra la nieve."
-Apuntes sobre mi paso por el invierno- Marwan.
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