Tú.
Persona idónea que aún no me conoces. Yo a ti sí, pero bueno...¡eh! No te asustes. Creo que podrías ser ese que aún no he encontrado. ¿Que si estoy loca? Puede.
Pero tú me vas a acompañar cuando decida leer un libro interesantísimo y me emperre en que lo quiero disfrutar a las nueve de la mañana en un parque lleno de hojas crujientes. Y tú vas a dejarte barba y llevar un gorro de lana azul marino.Yo te leeré las partes que me parezcan apasionantes y de vez en cuando miraré hacia arriba para verte dormido con los ojos abiertos. Te diré que te veo los mocos, pero no será verdad (o sí, quién sabe), puede que sea tan solo una treta con tal de picarte y te levantaré la nariz y conseguiré sacarte una sonrisa pícara con regusto a :''verás, ya puedes correr.''
Quiero un verano en el que cuando me tape mis vergüenzas desde la toalla al agua de la piscina tú tan solo me hayas mirado a los ojos y no hayas tenido ningún pensamiento superficial sobre mi fisonomía poco agradecida. Y quiero que me dejes pegarme a tu espalda cual lapa. Y que te mosquees porque no dejo de hablar, que me dejes sola en la piscina, que te salgas y me abandones ahí. Pero eso sí, que seas de los que sólo se mosquean por semejante estupidez para hacer el tonto y, si te mosqueas, que en cuanto te cuente una chorrada te rías. Entonces, tú me dirás una burrada, por la cual yo, indignada, llegaré y te haré sufrir con una historia tremendamente alargada de lo que me ocurrió con unos gatitos en Lanzarote o mi ardillo cuando el pobre se coló en el hueco de la cuerda de persiana y cayó al piso de abajo.
Puede que contigo encuentre mi rincón favorito. A ti te contaré mis movidas y sandeces y tú me dirás ''anda, qué dices niña loca. Deja ya de creerte el centro de la vida de los demás, que no le interesas tanto al mundo...¡egocéntrica! Y además, orgullosa.'' Y me des un beso. Y entonces empezaremos una conversación de esas molonas, de esas que ni empiezan ni acaban, si no que tan sólo fluyen. Lo más agradable del mundo, sentirte cómodo hablando con alguien.
Tal vez te conozca comprando un helado de menta con chocolate. O te hago una foto de repente, cuando paseas por el centro de esta gran capital. O tropezamos. O puede que ni te conozca...
aunque la verdad es que eso sería injusto.
¿Existes? Pues...vamos. Ven, tonto, ven. Que hay un concierto de Love of Lesbian el 12 de sept...¿que no te gustan? ...en serio, ¿me estás diciendo que no te gustan? Ah, que no los has escuchado apenas...
Pues me alegro. Porque así empezamos bien. Yo te enseño y tú me enseñas.
Por cierto...encantada. Soy la mujer de tu vida. Te estaba esperando ya desde hace un buen rato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario