miércoles, 27 de junio de 2018

Amor vincit omnia

Mi amor.
Vivimos en un mundo que desconfía de los sentimientos. Nos repiten que los sentimientos no son tan importantes como la razón, que los sentimientos son infantiles, irresponsables, peligrosos.
Nos enseñan a ignorarlos, a controlarlos o a negarlos.
Apenas entendemos lo que son, de dónde vienen o cómo pueden comprendernos aún mejor que nosotros mismos.
Pero yo sé que son importantes.
A veces son pequeños, como cuando por oler una tostada de canela echo de menos a mi abuela. Y a veces son enormes, como cuando descubrí que mi novia comparte sus pensamientos con siete personas de todo el mundo.
Pero si eres afortunada, afortunada de verdad, podrás tener un sentimiento que lo cambie todo. Recuerdo cómo tuve ese sentimiento hace años y lo arrasó todo, cuando entraste en mi librería. Es el mismo sentimiento que tengo ahora. Esa sensación de que es ella. Mi amor.
Mi mujer.
De que eres mi futuro y confío en este sentimiento más de lo que he confiado en nada en mi vida.

Amanita, he escrito esto más de cien veces y lo he roto en mil pedazos porque tengo que admitir que no me gustan los votos.  Me asustan las cosas que fingen ser permanentes porque nada lo es. Mi vida, sobre todo en los últimos dos años, es un testimonio de que las cosas cambian. Las personas cambian. Pero contigo eso no me da miedo. En realidad, me hace más feliz. Hace que me entusiasme porque no puedo imaginar una vida mejor que ver cómo Amanita Caplan cambia. Cómo evoluciona y cómo madura. Deseo ver en lo que te va a convertir. Quiero saber cómo llevarás el pelo dentro de muchos años. Puede que nunca sea esa francesa trágicamente distante, pero quiero vivir a tu lado en una buhardillita en París y prepararte un té mientras escribes tu novela. Y cuando seamos unas viejecitas arrugadas, y tenga el culo lleno de celulitis, juanetes en los pies y nos acurruquemos con mantas, sé que continuaré recordando este momento. Seguiré llevando conmigo este anillo porque estando en tus brazos es el único momento en que siento que por fin he llegado a casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario