Hoy necesito escribir.
Necesito decir a una parte del microcosmos este del internet que estoy vulnerable en el sentido más extremo que haya sentido nunca como persona.
No sé si es porque me siento cobarde, porque nunca he sabido decir qué no me gusta por no desagradar a los demás, porque me arrepiento más de lo que no hago que de lo que hago, porque me decepciono y según el pinchacito sé si la persona me importa o ya ha dejado de importarme.
Porque a toro pasado es cuando soy consciente de las cosas.
Pero no sólo lloro por tristeza.
Porque he tenido la suerte de mi vida encontrando a pocas pero grandes personas que ocupan un hueco gigantesco.
Gente que sé que están aunque no me vean a diario ni me pregunten todos los días qué tal por cumplir pero cuando me ven me pasan el brazo por encima y me dicen ''qué tal estás mi Sandris''. O me tratan como si nada estuviera ocurriendo. Y eso pues vale mil millones de gracias.
Mi familia.
Y ...Alguien que está poniendo a prueba su paciencia, su querer, su orgullo propio y su estar bien por verme tranquila. Creo que no seré capaz de agradecerle todo lo que está haciendo por mí porque no sé si es consciente de todo lo que abarca. Porque no es un ''ir a buscarte'' o un ''te veo en cinco minutos''. Es un soportar las caídas y ser el brazo fuerte que me sostiene para no darme de bruces, y si no se ha dado cuenta de que ya estoy en el suelo, el que me coge, me levanta, me sacude los raspones, me da una palmadita y un beso y me sigue sonriendo. Parece de ''manual del buen amigo'' pero es que él sólo está consiguiendo que mi mundo no se desmorone. Porque cuando la calle me produce claustrofobia, se pone frente a mí y me acaricia la nariz, me dice algún chiste de humor negro superbestia o simplemente me escucha llorar. Sin entenderme. Sólo estando para que pueda seguir respirando.
Es que no sé qué hacer, poder dar amor a alguien así es la mejor de las suertes.
Y estaría escribiendo mi vida en verso toda la tarde, pero creo que solo quiero ir a cenar con mis amigos, llevar a un madridista uno gublins y un chupachups de cocacola y sentarme a pensar en las estrellas y lo diminutos que somos y lo enorme que me hacen sentir.
-La versión luchadora de Sandra os estará eternamente agradecida.-
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