sábado, 17 de agosto de 2013
Lección.
La verdad, no puedo decir que me has mentido, pues nunca nos juramos lealtad. Pero sin palabras, a veces sí hay juramentos, los de los amigos de verdad (se supone). Compartir vidas en paralelo durante casi 11 años me parece razón suficiente como para no abandonar por un mal año. Mal año según yo, para mí, para nosotros, porque al parecer ha sido el mejor de toda tu vida. Podría enfadarme y decir que no me alegro, pero te quiero y en el fondo me da igual la forma, pero sólo deseo que seas feliz. La verdad, me gustaría ser parte de esa felicidad, pero no siempre todo sale como soñamos con 10 años. No hay Londres, ni amigos juntos para toda la vida. ''Siempre podrás contar conmigo, siempre voy a estar contigo, nunca te voy a dejar, eso tenlo claro''. Yo pensaba que esas palabras perderían fuerza con los años, no los meses. Pero bueno. Amigos sí, puedes contar conmigo aunque llevemos 8 años sin hablar, sin saber. Porque eres muy grande para mí, me has construido como persona y eso no se paga con dinero, sino con amor y amistad, y aquí estoy para recordarte que lo fuimos, lo tuvimos y para mí está un poco empolvado (y resquebrajado), pero prácticamente intacto. Eres mi amigo, y fuiste el mejor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario